Grand Central Terminal

Absolutamente imprescindible, la Grand Central Terminal es uno de los lugares más emblemáticos y fotografiados de Nueva York. Y no solo porque se trate de la estación de ferrocarril con mayor número de andenes del mundo. La sensación de inmensidad que ofrecen sus 44 andenes y sus 67 vías es uno de sus principales atractivos, pero no el único.

Grand Central Terminal

La Grand Central Terminal

La gran estación

A principios del siglo XX, se emprendió la remodelación que finalizaría en 1913 de la antigua estación de 1871, en vistas del crecimiento industrial y demográfico de Nueva York y de la desaparición de las máquinas de vapor. Se soterraron las vías y se edificó la colosal estación que ha llegado a nuestros días. Sin embargo, debido a la generalización del uso del automóvil y el aumento de valor del terreno en Manhattan, la estación vivió malos momentos durante la década de los cincuenta, estando a punto de ser demolida.

Gracias a diversas campañas en su defensa que contaron con la intervención de personajes famosos como Jacqueline Kennedy Onassis y a la creación de zonas comerciales en su interior, resistió la crisis.

Grand Central Terminal

Exteriores de la gran estación

En 1983, entró a formar parte del Registro Nacional de Lugares Históricos y en 1998 vivió una profunda restauración que le devolvió su antiguo esplendor.

Una visita imprescindible

Con 100 años recién cumplidos, la estación vive sus mejores momentos. Con un tránsito diario que se mueve en torno a los 700.000 pasajeros y la continua afluencia de turistas que la visitan, la Grand Central Terminal es un hervidero de personas, tiendas y restaurantes míticos a los que acercarse a comer algo, cómo el Oyster Bar, uno de los más antiguos de Nueva York.

Lo más destacado es el impresionante Vanderbilt Hall, que en sus más de 1.100 metros cuadrados reúne a turistas y viajeros que esperan al tren y acoge innumerables eventos artísticos. Sus techos, que se elevan a 40 metros, fueron decorados por artistas neoyorquinos con miles de estrellas que a su vez forman las constelaciones de los signos del zodiaco.

La fachada exterior, situada entre la calle 42 y Park Avenue, luce orgullosa las esculturas de estilo clásico de Mercurio, Minerva y Hércules vigilando la gran estación.

Situación

Entre Park Avenue y la calle 42.

Precio

La entrada es gratuíta

Cómo Llegar

Metro : Líneas 4, 5, 6 (Verde) y 7 (Lila), hasta Grand Central & 42 st