Chrysler Building

El Edificio Chrysler es un rascacielos de estilo art decó que se encuentra en el lado este de la isla de Manhattan. Situado en el número  405 de la Avenida Lexington y en la intersección de la Calle 42, fue construido originalmente por la corporación Chrysler y diseñado por William Van Alen.

Durante su construcción, los constructores neoyorquinos se hallaban en una tremenda competencia por construir el rascacielos más alto del mundo. Tal era, que el edificio Chrysler crecía a razón de cuatro plantas por semana. Suele darse a conocer el dato de que ningún trabajador murió durante la construcción de este edificio. Poco antes de su finalización, se encontraba empatado con el edificio 40 Wall Street, de H. Craig Severance, pero éste sumó 61 centímetros a su edificio, superando así al Chrysler.

El edificio más alto del mundoEl edificio mas impresionante de Nueva York

Van Alen, sin embargo, había conseguido un permiso secreto para construir una aguja, la cual se hizo dentro del edificio. Así, en noviembre de 1929 la aguja de acero inoxidable de nombre Nirosta fue colocada en la cima haciendo al Chrysler no solo el edificio más alto del mundo, sino también la mayor estructura, superando así a la Torre Eiffel.

No llegó ni a un año el tiempo que el Chrysler gozó de este título, pues once meses después dicha distinción le fue entregada al Edificio Empire State. Es por ello que Walter Chrysler se negó a pagar los honorarios del diseñador William Van Alen, empañando así su gran hazaña.

El edificio Chrysler es un gran ejemplo del estilo arquitectónico art decó. Está decorado, distintivamente, con los tapacubos que por aquel entonces usaban los automóviles Chrysler así como los radiadores con alas añadidas que usaban estos mismos coches en el año 1929, decorando las esquinas del piso treinta y uno. Mas no sólo las esquinas de este piso tienen una decoración especial; el piso sesenta y uno cuenta con una gárgola en forma de águila en cada una de ellas.

En 2005, el 90% de los participantes de un certamen organizado por el Museo de Rascacielos de Nueva York, escogió al edificio Chrysler como el primero de sus diez rascacielos favoritos de la ciudad de Nueva York.